Cómo superar el miedo al volante y la ansiedad ante el examen de conducir

Superar los nervios del examen de conducir: una alumna pasa la prueba práctica del permiso de conducir.

Tras superar el examen teórico, solo queda aprobar la parte práctica para obtener el tan ansiado carnet de conducir. La emoción, el nerviosismo y la inquietud antes del examen son bastante normales, ya que, al fin y al cabo, se trata de un día importante. Aun así, cuando todo el nerviosismo se convierte en ansiedad, tu rendimiento y capacidad de concentración en el examen pueden verse perjudicados. En este artículo te contamos cómo puedes prepararte para el examen de conducir y te damos un par de trucos para combatir la ansiedad y la fobia a conducir.

La ansiedad ante los exámenes y sus síntomas

Como todo el mundo sabe, estar un poco nervioso antes de un examen o de un acontecimiento importante es totalmente normal y no tiene por qué ser malo, ya que esa pequeña dosis de estrés extra puede tener un efecto positivo en nuestro rendimiento. Sin embargo, si los síntomas de estrés antes del examen van más allá de tener un poco de nervios, llegando a limitar nuestro rendimiento y nuestras capacidades reales, entonces puede que se trate de ansiedad, algo que debemos aprender a gestionar.

Estos son los síntomas habituales de la ansiedad ante un examen:

  • palpitaciones
  • mareos y problemas de circulación
  • sofocos y/o sudores
  • manos húmedas, boca seca
  • aumento del pulso, la presión arterial y la frecuencia respiratoria
  • problemas gastrointestinales
  • problemas de concentración y bloqueo del pensamiento hasta el desmayo

Sufrir ansiedad ante un examen puede llegar a provocar un gran estrés, tanto a nivel psicológico como físico, dando a la persona afectada la sensación de que todo lo que ha aprendido y practicado durante semanas se desvanece de repente. De hecho, el estrés puede llegar a provocar bloqueos mentales o incluso desmayos, de modo que la persona que se examina no puede recordar ni poner en práctica los conocimientos y habilidades adquiridos.

Son varias las causas que pueden provocar ansiedad antes de un examen: desde el miedo a suspender o a no superar una prueba de rendimiento hasta el miedo a la vergüenza, al ridículo o al rechazo.

Estos son algunos de los factores que pueden provocar ansiedad ante un examen:

  • presión externa (por ejemplo, de la familia o de los amigos)
  • malas experiencias anteriores (desmayos, pérdida del control, fracaso en un examen)
  • pensamientos negativos y escenarios imaginarios («no puedo hacerlo», «no conseguiré aparcar»)
  • preparación deficiente y demasiado tardía (procrastinar y dejarlo todo para el último momento)

7 consejos para no ponerse nervioso en el examen práctico de conducir

Una conductora novel se alegra de haber obtenido el carnet de conducir.

Mientras que para el examen escrito puedes confiar en todo lo que has aprendido, y además dispones de un tiempo determinado para completarlo, lo que caracteriza y distingue el examen práctico de conducir es la incertidumbre: el examinador determina la ruta mientras conduces, así que debes reaccionar y adaptarte a la situación en cada momento, prestando atención tanto al examinador como al tráfico rodado, al resto de vehículos y usuarios de la vía y a los posibles imprevistos. Para poder superar este seguido de situaciones es especialmente necesario mantener la calma, la concentración y reaccionar con rapidez.

Con la actitud adecuada, una buena preparación y empezando relajado el día del examen, ya tendrás mucho camino hecho para contrarrestar los posibles nervios y ansiedad antes de la prueba práctica.

1. ¿Te sientes seguro y preparado?

Tras haber completado unas cuantas horas de prácticas al volante, cuando tu instructor te vea preparado, te propondrá ir al examen práctico. Si aun así todavía no te ves con confianza para superar la prueba, puedes seguir con las clases prácticas hasta que te veas capacitado para ello. Aprovecha para hablar con tu profesor sobre tus preocupaciones y temores ante determinadas situaciones o escenarios que se puedan presentar el día del examen práctico. Seguro que tu instructor podrá darte buenos consejos y soluciones prácticas sobre cómo debes proceder o qué detalles puedes practicar para sentirte del todo preparado.

2. La fecha del examen es top secret

Evita la presión externa. Las constantes preguntas y los consejos y palabras de apoyo de familiares y amigos, aunque sean con toda la buena intención del mundo, acostumbran a hacer aumentar la presión. Así pues, es recomendable mantener en secreto la fecha del examen de conducir, o darla a conocer tan solo a las personas más cercanas. De este modo, ganarás en tranquilidad antes del examen, te ahorrarás dar explicaciones y podrás decidir con quién y cuándo quieres hablar de la prueba.

3. Descansa el día anterior

No planifiques ninguna actividad extenuante ni otras citas que puedan provocarte estrés antes de tu examen de conducir, especialmente el día antes. Cualquier cosa que te relaje o incluso te distraiga sin consumir demasiada energía será ideal. Además, asegúrate de acostarte temprano y dormir lo suficiente. Aunque el sueño sea ligero, siempre será mejor que dormir poco o no dormir.

Importante

¡Abstente de consumir alcohol o medicamentos tranquilizantes y ansiolíticos! Conducir bajo el efecto de estas sustancias no solo está prohibido, sino que limita considerablemente tu rendimiento y habilidades.

4. Pensamiento positivo: no puede pasar nada malo

Los pensamientos pesimistas y las espirales negativas resultantes están entre los principales desencadenantes de la ansiedad antes de un examen. Cree en tus posibilidades de éxito, confía en todo lo que has aprendido y motívate pensando que después de aprobar tendrás más movilidad e independencia: ¿Cuál será tu primer viaje en coche? ¿A quién llevarás contigo? ¿A quién le contarás primero que has aprobado el examen de conducir? Pensando en este sentido podrás canalizar tus emociones en una actitud positiva. Además, ten en cuenta que no pasará nada malo si no superas la prueba.

5. El día del examen: no te olvides de comer

El día del examen práctico intenta desayunar tal y como haces un día normal. Necesitarás energía, y con el estómago vacío los nervios podrían transformarse rápidamente en náuseas. Evita las bebidas con cafeína inmediatamente antes del examen, ya que no harán más que aumentar tu nerviosismo.

6. De camino al examen: respira profundamente

Si tienes tiempo, da un pequeño paseo antes del examen para despejarte. Por lo demás, planifica el tiempo suficiente antes de la prueba para llegar a la cita con algo de antelación y sin prisas. Si existe la posibilidad, conduce hasta el punto del examen con tu instructor, esto te dará la oportunidad de calentar y hacer desaparecer los nervios iniciales.

7. Relajado y concentrado durante el examen

Incluso con la mejor preparación, es posible que cometas algún error durante el examen. En ese caso, solo se puede hacer una cosa: ¡sigue adelante y no pienses más en el error! La mayoría de los pequeños errores que se cometen debido a los nervios no suelen suponer el final de la prueba, la cual no termina hasta que lo decide la persona que te examina. Así pues, mantente concentrado en la conducción en todo momento y sigue siempre las instrucciones del examinador.

Amaxofobia: el miedo a conducir

Mientras que la ansiedad ante el examen de conducir se limita a las expectativas de superar la prueba práctica, el miedo a conducir que experimentan algunas personas se suele manifestar antes y durante cada viaje al volante. La fobia a conducir es un trastorno de ansiedad que puede limitar gravemente la vida de la persona y, especialmente, su movilidad, haciéndola depender de otras formas de transporte.

El término «amaxofobia» se utiliza generalmente para describir el miedo a conducir, el miedo a determinadas situaciones mientras conducimos o también al miedo a ir en coche. El objeto de esta fobia es el miedo a los accidentes graves como consecuencia de diversas situaciones de tráfico. Así pues, los afectados tienden a imaginarse escenarios concretos pero ficticios que terminan en un accidente grave. Estos escenarios mentales desencadenan en un miedo y un pánico reales para la persona afectada. Pueden sufrir amaxofobia tanto conductores activos como pasajeros sin permiso de conducir.

Importante

Las pequeñas inseguridades y síntomas de estrés típicos de los conductores noveles no tienen por qué corresponderse a un caso amaxofobia. Muchos principiantes se ponen nerviosos la primera vez que conducen solos por la carretera o cuando tienen que realizar una ruta que no conocen. A base de práctica y de coger el coche de forma regular, un conductor inseguro y novel acabará convirtiéndose en uno con confianza y experiencia. 

Síntomas y causas del miedo al volante

Los síntomas de la fobia al volante pueden ser muy similares a los de la ansiedad ante un examen, y pueden tener varios niveles de gravedad. Sin embargo, siempre se producen cuando se conduce o antes de iniciar un viaje en automóvil. El principal peligro es que el conductor con amaxofobia puede perder el control del vehículo debido a la tensión y el esfuerzo extremos y ponerse en peligro a sí mismo y a otros usuarios de la carretera mediante maniobras reflejas e incontrolables.

Entre otras cosas, el miedo a conducir suele desarrollarse tras experiencias traumáticas relacionadas con el tráfico o a causa de haber escuchado y conocido relatos y experiencias vinculadas con accidentes de tráficos. Las personas muy sensibles también pueden llegar a desarrollar amaxofobia como resultado de exponerse a noticias sobre accidentes o incluso a raíz de un pequeño golpe sufrido al aparcar.

Importante

Si ya tienes carnet de conducir y sospechas que has podido desarrollar una fobia a conducir o sientes una inseguridad severa al volante, es recomendable que consultes con un especialista o incluso con tu médico.

Cómo superar el miedo a conducir: autoescuelas especializadas en amaxofobia

Para que los afectados por la amaxofobia no tengan que renunciar a las posibilidades de movilidad e independencia que ofrece viajar en coche, algunas autoescuelas cuentan con personal especializado en tratar y atender las necesidades de la gente con miedo a conducir. Ya sea gracias a un equipo de psicólogos o a profesores con una formación específica, los alumnos se introducen a la conducción de una forma especialmente sensible. Así pues, se trabajan, paso a paso, aquellas situaciones que pueden provocar la amaxofobia con el fin de superarla y perder el miedo a conducir.

Las autoescuelas especializadas en amaxofobia también ofrecen cursos y formación de seguridad al volante para aquellos conductores que ya tengan el carnet de conducir y hayan desarrollado el miedo después. Estos cursos son también válidos para aquellos conductores que tengan miedo solamente en situaciones específicas, como por ejemplo al conducir por una autopista o por un túnel.

En casos extremos de amaxofobia, ir a terapia puede ser útil para encontrar la causa del miedo a conducir y elaborar soluciones al respecto. El objetivo puede ser aprobar el carnet de conducir, ser capaz de conducir de manera relajada o incluso estar calmado cuando se va de pasajero. En cualquier caso, es importante buscar y aceptar ayuda profesional externa si se experimenta un claro miedo a conducir.

Cuando no tienes una autoescuela especializada cerca

Si no encuentras ninguna autoescuela especializada en amaxofobia en tu zona, una estrecha colaboración entre el profesor de la autoescuela y un psicólogo puede resultar igualmente beneficioso. Dependiendo de la gravedad de tu miedo al volante, primero deberías abordar tus miedos con la ayuda de un psicólogo, con quien puedes decidir cuándo empezar a ir a la autoescuela. El factor decisivo para el éxito en la autoescuela es la relación de confianza con el instructor y que este comprenda tus miedos. Si este es el caso, el trabajo con ambos profesionales puede llevar a superar el miedo de ponerte al volante y que el examen de conducir sea un éxito.

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